El payaso triste
Extrañeza en la voz del payaso
tibia lejanía en su chasquear
De pronto, caerá inerte
en el escenario del circo
Y así quedará,
con las órbitas de sus ojos
guardando para siempre
el silencio amante de su ser...
Quedará la plástica nariz.
El disfraz de agonía de risas
en cada despertar; ahora
la música será un duelo absurdo...
Ya no arrojará serpentinas
sobre el público de las tardes
No perseguirá al viejo enano
no bailará danzas aéreas ni líquidas
¡Que nadie espere esta vez al payaso!
Habrá desaparecido en la escena final
Nadie sabrá jamás de su huída
(pues los payasos no huyen)
Nadie pensará en su caída
(pues cuando caen se levantan)
El humo lo disipará todo
y los malabares, sables y cuchillos
la mujer barbuda, el enano
y dos famélicos elefantes
guardarán lo único propio
del payaso de las tardes
Daro Esquivel


Patricia Belinda dijo
El payaso triste, desgarra el alma su aparente alegría ,enmascarada,cubierta y dibujada , por la mano del triste , del que sale a vivir una mentira de vida. Que pena esconde la alegria falsa e ilusoria del payaso? .Siempre , pero siempre me despertaron tristeza y desamparo los payasos.
17 Septiembre 2009 | 10:53 PM