La guerra
Con una furia lasciva en el corazón
con el corazón emponzoñado de furia
dormía hasta el poniente toda piedad
mientras las barcas lacerantes
parecían divertir a los vientos; -me
solazaba en una terrible juventud
rogaba a todos los dioses -ladraba
dejaba que las tormentas me usen como
techos de casas y árboles y como toda
la raza humana en su locura;
nacía y moría en esa expansión
del sexo lumínico y cruel de la guerra
*
Naves fornicando los cielos,
anclándose en puertos olvidados
habitados por héroes y prostitutas
y marinos fantasmales
*
Mientras tanto, ví a muchos
beber la leche de estos días en las mismas
copas donde antaño se derramara la sangre
de los sueños asesinados
Luchaba en el corazón con la risa de los
perdedores, gritaba a las paredes,
a los muros y a las piedras de los muros
destruidos y vueltos a construir
Buscaba el colocón definitivo, pero ya
sin verdadera ilusión
*
Hombres contra vampiros preguntándose
si es mejor luchar, corriendo el riesgo
de volverse uno de ellos
O aliarse a ellos, para ganar la muerte
con la esperanza de obtener la vida eterna
vendiendo la sangre ajena
Daro Esquivel

