CURSO BREVE DE FILOSOFÍA DEL DERECHO - clase 1
El problema de la filosofía, en tanto es actividad filosófica, es que una vez que se cree poseer la sabiduría hacia la cual la actividad filosófica se endereza, esta sabiduría -devenida en posesión de un saber- deja de ser filosofía. En rigor, la filosofía no es. Se hace. Su materia es la búsqueda.
La sabiduría –como dice Aristóteles- es la ciencia de la verdad (Met. 993b 20) La filosofía, entonces, importa una búsqueda de la verdad que tiene como presupuesto la conciencia de la carencia de ella: la ignorancia. Sócrates es el más sabio porque es conciente de ello, porque sabe que no sabe, a diferencia del que -afirmando ser sabio- ignora que no lo es (Platón, Apología de Sócrates, 22d y e).
Aristóteles dice que la obtención de la sabiduría es en parte fácil y en parte difícil, pues podemos en conjunto aprender algo; pero individualmente, en el mejor de los casos, podemos aprehender parte de la verdad sobre algo (Met. 993b 5 y 10). Ello revela que la dificultad no radica per se en la realidad sino en nosotros mismos, en nuestra limitación cognoscitiva. La realidad es compleja porque somos limitados. La complejidad es nuestro déficit humano.
Ya Platón desarrolla en el argumento de la línea dividida en segmentos los modos del conocer en relación con el nivel de realidad de que se trate, desde las imágenes, pasando por el mundo empírico, hasta el lugar de las ideas. El esfuerzo humano consistente en pasar del nivel de las sombras hacia la luz (simbolizada -en su máxima expresión- por el sol) es explicado en la alegoría de la caverna. A cada paso hacia la luz, podemos plantearnos el problema ético de si es mejor saber o no saber, sobre todo en la hipótesis de alcanzar el nivel máximo de conocimiento (Rep. 519d).
Consustancialmente, no le es permitido al verdadero sabio renunciar a ser filósofo, a esta búsqueda que importa la actividad filosófica. El paradigma del filósofo es Sócrates y también el testimonio histórico del sentido del compromiso que entraña la filosofía. No se trata de un compromiso ocasional con la realidad sino una misión que involucra la propia existencia. En ese sentido fuerte de la filosofía, el compromiso filosófico es necesariamente político, como lo pone de manifiesto la lectura atenta de
La filosofía propiamente dicha nace con Sócrates. No el término “filosofía”. Tampoco, desde luego el nombre que habrá de caracterizar cierta actividad solitaria, realizada por todos los hombres alguna vez en su vida, pero al parecer propia de cierta clase de hombres, los filósofos.



andrea dijo
Muy Bueno el Blog profe!!!
Gracias por los post, me sirve de guia muchisimo!!
Nos vemos en clase!!
13 Abril 2008 | 01:36 AM