La filosofía helenística (I)
El helenismo es un proceso histórico complejo donde convergen distintos factores. Los mismos no los podemos examinar exhaustivamente, dado el propósito acotado de este paper.
Sin lugar a dudas, la pólis clásica marchita con Alejandro. A su muerte, el reparto del Imperio Macedonio entre sus generales da lugar a reinos y tiranías diversas. El centro del mundo intelectual se desplaza de Atenas a Alejandría, principalmente. Estamos en el contexto histórico en que progresivamente aparece la cosmópolis, como consecuencia de la pérdida del marco de referencia que daba sentido a la idea griega del hombre libre, el ciudadano, el polites.
Curiosamente –o paradójicamente- el momento cumbre de la reflexión sobre los fenómenos de la filosofía práctica –la ética, la política, el derecho- se produce cuando la pólis y la vida política misma se encuentran degradadas.
En Sócrates, la auto-inspección, asociada a la búsqueda de los principios que guíen las acciones humanas, se yergue frente al efecto disociante de la enseñanza sofística, derivado del uso instrumental de la retórica -en tanto teckné concebida para convertir un argumento débil en uno fuerte, en tanto arma política para ser usada inescrupulosamente en las asambleas y como correlato de la política exterior emprendida por el Imperio Ateniense. La actitud socrática y de los socráticos -sobre todo, de Platón- se verifica en una época en donde la desubicación moral y política era moneda corriente. Y estamos hablando de la segunda mitad del siglo V a C. y parte de la primera mitad del IV a C.
E incluso algunos integrantes del círculo socrático, - como Alcibíades y Critias- no eran precisamente modelos de actitud socrática. Como actores relevantes de la política ateniense de la época, más bien expresaban parte del cinismo y la ambición imperantes. Es factible que el proceso y condena de Sócrates haya sido una “factura” pasada por el “establishment” merced a las acciones de estos discípulos, difícilmente encuadrables en el modelo de conducta propuesto y enseñado por aquél.
Tras la muerte de Sócrates, el contexto social y espiritual en que Platón desarrolla su obra no se compadece para nada con el escenario que había hecho de Grecia el paradigma del gobierno de la ley. La guerra del Peloponeso había debilitado la nación (en la terminología de Burkhardt) griega y la había dejado a merced del Imperio Macedonio de Filipo II. La política filomacedónica de Atenas, pese a Demóstenes y a la relativa resistencia al poder macedonio, había sellado para siempre el destino de Grecia en dirección a la formidable expansión del Imperio llevada adelante por Alejandro Magno.
A la muerte de éste, la cosmópolis se hace posible como el nuevo escenario del mundo conocido. La pólis ha muerto. Las consecuencias para el espíritu humano se traducen filosóficamente en el retraimiento intelectual que el estoicismo y el epicureísmo convertirán en doctrinas que tendrán decisiva influencia en los siglos posteriores. Todo ello será objeto de análisis en el próximo artículo.


paula lorena bernal hurtado dijo
paula estudia mucho y mas y espero q erncuentyres la persona q quieres te re amuuuuuuuuu eres lo mejor q ha hecho la naturaleza, espero q conserves esa personalidad tan hermoxa q posees.bueno bye cuidate mucho
pikusssssssssssssssssssssssssssssssssss
haaa saludes de elino
30 Julio 2008 | 03:04